Para el fermento, disolver la levadura en la leche tibia y sumar el azúcar y la harina. Mezclar bien y cubrir con papel film. Dejar fermentar hasta que se active.
Una vez listo, incorporar al fermento los huevos, el azúcar, la manteca y la esencia.
Agregar la harina tamizada con la sal, intercalando con la leche tibia. Luego, hacer un bollo y cubrir con papel film. Dejar leudar la masa hasta que duplique su volumen.
Dividir la masa en 20 bollitos y colocarlos en placas enmantecadas con espacio entre uno y otro. Dejar leudar sin que dupliquen su tamaño.
Freír los bollitos en abundante aceite caliente, dándolos vuelta a media cocción.
Retirar con espumadera, escurrir sobre papel y azucarar con el azúcar.
Una vez fríos, rellenar con dulce de leche o dejar simples.
¡Servir y disfrutar!
Se puede reemplazar el azúcar Ledesma Clásica por azúcar Ledesma Rubio Mascabo.
También se pueden rellenar con crema pastelera.